DIETA CETOGÉNICA Y AYUNOS CON LA DRA. ISABEL BELAUSTEGUI

 

La dieta cetogénica replica lo que ocurre en nuestro organismo cuando ayunamos. Me siento con la Dra. Isabel Belaustegui por segunda vez en el podcast. En esta ocación hablamos, o más bien habla ella, sobre cetosis y ayunos, la dieta cetogénica, la importancia de las grasas saludables en el organismo, hormesis, autofagia y montón de cosas más.

En esencia, cuando la glucosa acumulada en los tejidos y en el hígado se acaba, pasamos a descomponer grasas para producir una fuente de energía muy eficiente, sobre sobre todo para el cerebro.El cerebro y el sistema nervioso central consumen alrededor del 25% del total del gasto energético del organismo, y estas moléculas, llamadas cuérpos cetónicos, son la fuente de energía más eficiente para mantener la demanda constatante que este sistema requiere.

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Jesús Sierra Crespo: Isabel, bienvenida de nuevo al podcast y mil gracias por encontrar el hueco para venir.

Tenía un montón de ganas de sentarme otra vez contigo, porque he estado experimentando con ayunos y con la dieta cetogénica y tengo un montón de lagunas y un montón de preguntas para ti, a ver si consigo aclararlas.

Dra. Isabel Belaustegui: Genial!

Jesús Sierra Crespo: Pero si te parece, para contextualizar, primero, así a bocajarro ¿Qué es la dieta cetogénica?

Dra. Isabel Belaustegui: La dieta cetogénica es una dieta alta en grasas y baja en hidratos de carbono que lo que busca es llevar a nuestro organismo a un estado de súper combustión de las grasas, porque hoy se sabe que es un combustible muy eficiente, en esta combustión de las grasas, en este metabolismo de las grasas aparecen cuerpos cetónicos y por eso se llama dieta cetogénica.

Jesús Sierra Crespo: ¿Y qué son estos cuerpos cetónicos? ¿Es la descomposición de las grasas, he entendido, no?

Dra. Isabel Belaustegui: Eso es, son productos que se derivan del metabolismo de las grasas. Estos cuerpos cetónicos durante mucho tiempo se consideraron que eran sustancias patológicas porque aparecían en estados de enfermedad, entonces se asumía que estos eran los causantes, en realidad son el reflejo de un cambio de metabolismo. Estar en cetosis es estar en un estado energético, en el que combustimos, quemamos las grasas, y este estado de cetosis es un estado metabólico de aumento de la concentración de cuerpos cetónicos, nada más no hay que asustarse. Todavía cuando buscas cetosis, dieta cetogénica se hace una definición partiendo de la idea de que es un estado patológico, a veces se define así “ la cetosis es una alteración del metabolismo que conlleva ta,ta,ta…” no es un estado del metabolismo de combustión de grasas, nada más.

Jesús Sierra Crespo: Sin más, y ¿Cómo está relacionado con los ayunos, porque se que hay un nexo ahí, no? ¿Cómo es esto?

Dra. Isabel Belaustegui: La relación que existe es que cuando ayunamos, lo que hacemos es quemar grasas y entramos en un estado de cetosis, este es el punto en común, entre la dieta cetogénica y el ayuno, digamos así, que la dieta cetogénica replica lo que ocurre en nuestro organismo cuando estamos en ayunos.

Jesús Sierra Crespo: ¿Cómo se cuantifica? Quiero decir, me costó un poquito entender al principio y no sé si lo he entendido del todo todavía lo de la concentración, milimoles por decímetro cubico, todo esto ¿no? ¿Cómo es? ¿Hay un escalado?

Dra. Isabel Belaustegui: Efectivamente, la cetosis no es un estado absoluto, no es blanco o negro, es una escala de grises, viene definida por la concentración de estos cuerpos cetónicos, de los que hemos hablado hace un momentito, en sangre, entonces eso es los milimoles es una medida de concentración de una sustancia en una solución, por litro de sangre. Entonces decimos que entramos en cetosis por encima de 0´5 milimoles de cuerpos cetónicos por litro de sangre ¿vale?, y hay un escalado, como digo, de 0´5 a 1´5, bueno es un estado de cetosis leve, entre 1,5 y 3 milimoles litro estamos en cetosis optima, que es lo que se busca alcanzar en una dieta cetogénica, de 3 a 6 a 8 milimoles litro suele corresponder a estados de ayuno más prolongados, ya estamos tirando mucho de estas reservas energéticas de grasa, para seguir funcionando, y por encima de 8, de 10, de 15 milimoles litro de cuerpos cetónicos, ya son estados de cetosis que se considera grave. Quizás hayas oído hablar de las cetoacidosis…

Jesús Sierra Crespo: Si, te iba a preguntar por eso, la diferencia entre la cetoacidosis y la cetosis.

Dra. Belaustegui: La cetoacidosis es un estado de cetosis muy alta, de cuerpos cetónicos en sangre por encima de 15 e incluso de 20 milimoles por litro, esto es un estado patológico. Hay gente que se asusta con la dieta cetogénica porque piensa que va a entrar en cetoacidosis , esto no es así, solamente entran en cetoacidosis las personas que tienen un trastorno de base, en concreto una diabetes tipo 1 mal controlada, y algunos casos de alcoholismo grave, en ese caso entonces el cuerpo entra en acidosis se salifica la sangre y eso ya es un estado patológico., con malestar en casos muy grave, incluso se puede entrar en coma y se puede fallecer, esa es una situación que requiere atención médica urgente, pero eso es un extremo y solo en situaciones patológicas.

Jesús Sierra Crespo: ¿Es decir que alguien que este, pues como he hecho yo jugueteando un poco con la dieta cetogénica no va a entrar en cetoacidosis por casualidad?

Dra. Isabel Belaustegui: No, no

Jesús Sierra Crespo: ¿Una persona sana no va a caer en eso, es imposible, no?

Dra. Isabel Belaustegui: No, no, exactamente.

Jesús Sierra Crespo: Volviendo un poco al principio, porque hemos entrado, digamos, a analizar los mecanismos de la dieta, pero te quería preguntar ¿Esta dieta qué sentido tiene, para quien es, digamos, que sujetos son susceptibles de beneficiarse de seguir una dieta cetogénica, por ejemplo?

Dra. Isabel Belaustegui: Pues mira, la dieta cetogénica se desarrolló en los años 20 del siglo pasado, en concreto con un fin terapéutico, que era ayudar a las personas con epilepsia , porque habían observado que la restricción calórica, ósea, otra vez conecta con el tema del ayuno y una dieta alta en grasas ayudaba a las personas y sobre todo a los niños a reducir los episodios de crisis convulsivas, epilépticas, entonces se hacía una dieta cetogénica en el hospital como una prescripción facultativa, era una prescripción médica ¿no? una forma de tratar, pero esto, claro, fue muy interesante y suscito la curiosidad de los científicos y fueron viendo que esto tenía otros efectos beneficiosos sobre todo en la salud cerebral. Hoy sabemos que una dieta alta en grasas y baja en hidratos de carbono ayuda a prevenir enfermedades neurodegenerativas, como las demencias, el Alzheimer, el Parkinson y también, esto es muy importante ayuda en casos de cáncer cerebral, hay tumores cerebrales muy agresivos con unos pronósticos muy desfavorables, que se está viendo que pueden mejorar con dieta cetogénica. A partir de ahí, se ha ido extendiendo, se ha ido estudiando y se han ido observando los efectos beneficiosos de una dieta cetogénica. Por ejemplo, ayuda a controlar el peso y ayuda a perder grasa, esto es algo que rompe o que hace crujir muchos cerebros, porque uno piensa que si come mucha grasa va a generar grasa y va a aumentar de peso, es algo que llevamos oyendo ya décadas, y se ha observado lo contrario, que las dietas altas en grasas y bajas en hidratos de carbono, y en esto insisto, insisto, tienen efectos muy potentes en el control de peso, en la pérdida de peso en sujetos con obesidad y sobrepeso, y además con una pérdida de grasa de hasta un 20% del porcentaje de grasa corporal y además suelen tener menos efecto acordeón, esto, bueno, personas que se ponen a dieta para perder peso , luego rápidamente ganan e incluso ganan un poco más de peso, luego vuelven a perder, vuelven a ganar, a eso lo llamamos efecto acordeón, con la dieta cetogénica parece que se controla un poquito este efecto. Pero además tenemos beneficios, y por eso se está extendiendo ya a una mayor parte de la población, ayuda también a controlar la diabetes mellitus tipo dos, que es pues algo que está ocurriendo más en gente más joven y con una progresión mayor , con muchos síntomas y problemas asociados, es , bueno una de las lacras de nuestra cultura occidental, pero ayuda mucho en la calidad de vida nos da mayor energía, como decía antes, una sensación de euforia, de alegría, de estar más enfocados, más creatividad. Se ha visto algo muy interesante en deportistas, que mejora el rendimiento deportivo, ayuda a aumentar la masa muscular en deportistas de halterofilia, aumenta la resistencia y la fuerza en entrenamientos de élite. Y algo muy importante y es que aumenta la esperanza de vida, la dieta cetogénica mejora la longevidad, esto también es muy interesante, porque hay un estudio, relativamente reciente, un estudio que se llama Pure, de las siglas en ingles de un estudio epidemiológico en zonas urbanas y rurales que incluyo a ciento treinta y cinco mil personas de 18 países diferentes, además con países con diferentes niveles socioeconómicos, países pobres, medios y ricos, con un seguimiento de siete años, esto da muchísimo peso a este estudio, y lo que observaron, para sorpresa de los investigadores, es que aquellas personas que seguían dietas altas en grasas tenían una menor tasas mortalidad, los que tenían una dieta alta en hidratos de carbono tenían mayores tasas de mortalidad y aquellos que comían muchas grasas , no tenían un mayor riesgo cardiovascular que es lo que estamos arrastrando desde los años 60 y la hipótesis de los lípidos, y sin embargo protegían su cerebro, hubo un descenso del 18%, creo recordar, en la tasa de derrames cerebrales en aquellas personas que consumían más grasas. Esto por lo menos nos tiene que hacer recapacitar, entonces la dieta cetogénica tiene aplicaciones médicas muy interesantes y en el día a día porque nos hace estar mejor, pensar mejor, estar más contentos y vivir más.

Jesús Sierra Crespo: Quiero ahondar, porque tú como médico que eres tiendes como a enfocarte en aquellas personas que tienen patologías, pero yo como no soy médico, y estoy sano lo que quiero es estar mejor todavía ¿De dónde viene?, quiero decir esta obsesión, porque todos hemos sido culpables de eso, yo el primero, esta fobia a las grasas durante décadas , quiero decir yo simplemente hace no tantos años pertenecía a ese grupo, todos estábamos en ese grupo de fobia a las grasas

Dra. Isabel Belaustegui: Yo misma, confieso.

Jesús Sierra Crespo: Todos hemos estado ahí porque era lo que se decía, lo que se enseñaba, lo que estaba en todas partes ¿Esto por qué es? Ósea ¿En qué momento eso cambio?

Dra. Isabel Belaustegui: Pues mira, lo he mencionado hace un momentito ¿no?

Jesús Sierra Crespo: Si pero me gustaría que ahondaras.

Dra. Isabel Belaustegui: En los años 60, un investigador estadounidense, propuso, lanzó la tesis de los lípidos que viene a decir que el aumento de ingesta de grasas en la dieta se relaciona con mayores tasas de enfermedades cardiovasculares, sacó estas conclusiones en base a estudios observacionales en los que analizaba qué es lo que come la población de distintos países y qué enfermedades tiene, y entonces observo que las personas de los países donde más grasas se consumían pues más enfermedad cardiovascular tenían, arterioesclerosis e infartos ¿no? infartos de miocardio por resumirlo así, lo que ocurre es que obvio los resultados de países en los que se consumían altas tasas de grasa, como por ejemplo los pueblos esquimales, y no tenían una mayor tasa de enfermedades cardiovasculares y esto ¿por qué? en parte porque lo que apoyamos en ciencia suele ser aquello con lo que ya previamente estábamos de acuerdo ¿no?, ya empezaba a rondar la idea de que las grasas aumentaban los riesgos de enfermedades, entonces al encontrar esos resultados, pues se aferró a ellos, y también porque la industria de la agricultura y la industria azucarera eran muy potentes y estaban, hoy sabemos, manipulando estudios científicos para demostrar que una dieta alta en hidratos de carbono era saludable, cuando es justamente lo contrario, es lo opuesto. Y hoy que ya llevamos décadas siguiendo una pirámide nutricional que nos dice que hay que comer todos los días pan, pasta, galletas, todos esos hidratos de carbono, azúcar porque es el combustible del cerebro, porque sin azúcar no podemos funcionar, hoy, décadas después, vemos que hay una correlación directa entre el aumento del consumo de azúcar en sus distintas formas y el aumento de enfermedades nuevas, que no habían aparecido hasta finales del S.XIX cuando aumentó la ingesta de azúcar ya a un nivel notable , como la diabetes, el sobrepeso y la obesidad, esto es muy importante entonces al mismo tiempo que apareció la hipótesis de los lípidos en los años 60, que ya llevamos bastantes de repetición de esta teoría, al mismo tiempo estaban apareciendo estudios que decían que no que eso no era cierto, y hoy sabemos que muchos estudios científicos, que no solo contradicen, bueno que no solo no apoyan la hipótesis de los lípidos, sino que la contradicen. Entonces, yo también, como tú, yo también era partidaria de sacar las grasas de la dieta, y por supuesto las grasas animales, eso era un pecado casi ¿no? y eso es lo que se ha conseguido con toda esta información, que hemos colgado un cartel de “se buscan las grasas” que son malas, peligrosas, y sin grasas no seriamos nada. Nuestros ancestros pudieron sobrevivir gracias a las grasas, esto es algo muy interesante, porque hoy comemos todos los días, varias veces al día, estamos comiendo constantemente, nos parece que es lo normal, pero no es así, nosotros vivimos y evolucionamos en un momento de la historia en el que no había comida siempre, entonces comíamos pues cuando había y luego pasábamos periodos de ayunos, de inanición , festines e inanición, y además hacíamos una dieta alta en grasas y eso, las grasas, nos permitían controlar la temperatura, protegernos para los momentos de escasez y nos ayudaron a medrar y evolucionar, porque las grasas son fuente de hormonas, de vitaminas, de materia prima para el cerebro de neurotransmisores, mira a mí me gusta mucho poner este ejemplo, que las grasas como son el constituyente principal de la membrana celular, son algo así como la botella, la botella de vidrio que contiene el agua, esa es la membrana celular, si quitamos la grasa, la botella, no queda nada. Y es algo que bueno, que yo animo en la consulta y en mis asesoramientos personalizados, e incluso en mis charlas, yo intento hacer ver esto, porque es algo que cuesta mucho, esta tan arraigado.

Jesús Sierra Crespo: ¿Es una guerra muy difícil, esa?

Dra. Isabel Belaustegui: Mucho, mucho, lo mejor es, bueno yo doy la información cuando me dicen esto – pero es que siempre nos han dicho esto – es así, es verdad, y yo misma he estado ahí, ósea que sé…

Jesús Sierra Crespo: Y yo y todos.

Dra. Isabel Belaustegui: Todos hemos estado ahí, y yo he animado a mis pacientes a que quitarán la grasa, y a que quitarán la grasa del filete, a que quitarán la piel de la pechuga de pollo, todas estas cosas, entonces yo doy la información y también apelo al sentido común, si sabemos que necesitamos el colesterol para vivir, que no hay que hacerle la guerra, por supuesto si, que haya unos niveles saludables, pero si quitamos todo el colesterol, entonces estamos deprimidos, tenemos tendencia a las infecciones, nuestros huesos se deshacen porque la vitamina D, viene, esta aportada por la grasa, no pensamos con claridad, o no tenemos hijos porque uno de las causas más frecuentes de impotencia, hoy en día se sabe que es los niveles muy bajos del colesterol, porque el colesterol , la grasa es fuente de testosterona ósea sin las grasas no somos nada. Entonces yo por lo menos lo cuento, apelo al sentido común, y luego que cada uno haga su composición, y luego que experimenté eso es muy interesante, tenemos que probar ¿Cómo te sientes si desayunas Colacao, bueno una bebida azucarada…

Jesús Sierra Crespo: Se te ha escapado.

Dra. Isabel Belaustegui: Si, se me ha escapado, igual nos ve gente que no sabe que es el Cola-Cao.

Jesús Sierra Crespo: O Nesquik venga, Colacao o Nesquik ,cualquier bebida de esas chocolatadas con azúcar ¿no?

Dra. Isabel Belaustegui: Si, o eso ¿una bebida azucarada y una pieza de repostería? , o ¿cómo te sientes si te tomas un té con una bola de mantequilla ecológica de animales que han sido alimentados con pasto y unas anchoas con aguacates?, claro, esto choca muchísimo, pero bueno – atrévete a probar – y sobre todo si hay alguien que tiene una enfermedad grave, en ese punto se anima a hacer experimentos y a comprobar que mejora, entonces ya está, yo no tengo que contar nada, cada uno ya puede experimentar.

Jesús Sierra Crespo: Como te decía he estado yo mismo haciendo pruebas y experimentando y una de las cosas que he comprobado, o bueno, que es constatado, es; a- que no es fácil entrar en cetosis de lo que parece y b – que desde un punto de vista logístico es muy complicado, ósea más allá del esfuerzo que pueda ser para cualquier persona, pues seguir un régimen alimenticio especifico, que a todos nos cuesta hacer cambios, pero más allá de eso, es que logísticamente es muy difícil comer tanta cantidad de grasa, y comer fuera de casa, cumplir esos requisitos de grasa, carbohidratos, muy poquitos carbohidratos, principalmente verduras ¿no? ¿Cómo, quiero decir, hablando ahora en un plano más específico, cómo es un día a día de alguien que quiere seguir una dieta cetogénica para probar, por ejemplo?

Dra. Isabel Belaustegui: Vale, tienes razón que es complicado y de hecho las dietas cetogénicas estrictas, como digo para un tratamiento de una epilepsia o de un cáncer se hacen en el hospital o con un sentimiento médico muy estrecho, claro, hablamos de dietas altas en grasas, pero ¿ A que nos estamos refiriendo? Pues esas dietas extremas llegan a incorporar un 90% de la ingesta calórica total del día en forma de grasa, eso es comer prácticamente solo grasa, y eso es muy difícil, por eso bueno, pues se hace con un régimen muy estricto, una dieta cetogénica más normal incluye un 70% del contenido calórico total en forma de grasa, y un 5%, 10% solo en forma de hidratos de carbono, algo también importante es que la cantidad de proteína debe ser moderada porque a veces una dieta cetogénica falla porque comemos demasiada proteína, y un exceso de proteína se transforma en glucosa en el organismo ¿vale? Entonces romperíamos esa vía que queremos llevar del metabolismo hacia la combustión de las grasas y no de los hidratos de carbono. Esto me hace pensar en una cosa , que creo que es interesante contar, como nuestros ancestros no siempre tenían acceso a la comida desarrollaron esta agilidad para entrar en cetosis ¿no? para consumir las grasas como fuente de energía para su organismo, y cuando se encontraban con una higuera llena de higos se los comían todos, que además se los comían todos en ese momento porque era el festín, no podías guardar, por eso también tenemos esta tendencia que si vemos un plato de pasteles, nos les comemos todos, el dulce nos llama para comer evidentemente ¿no?, entonces en ese caso pues había fruta al final del verano, no era todo el año, entonces nos lo comíamos y teníamos la agilidad para que el metabolismo en ese momento, claro, si solamente podía funcionar quemando grasas, no iba a poder quemar los higos, el azúcar, pues teníamos la agilidad de “clan, clan” de cambiar la vía ¿no? como las vías del tren cuando cambian de un sentido a otro ¿no? pues teníamos la flexibilidad metabólica, ¿Qué esto quizás también lo habrás oído en tus búsquedas?

Jesús Sierra Crespo: Si también, también te iba a preguntar por ello

Dra. Isabel Belaustegui: Pues mira, aquí te lo explico, teníamos esta la flexibilidad metabólica para pasar de consumir grasas a consumir azúcar. Lo que nos ocurre, hoy en día es que con toda esta aversión a las grasas, lo que hacemos es estar constantemente en la vía de los hidratos de carbono y nos cuesta mucho, hemos perdido la flexibilidad metabólica, por lo que alguien que empieza a hacer una dieta cetogénica y de pronto cambian sus porcentajes y lo que antes era un 70% de hidratos de carbono y además de un alto índice glucémico ahora pasan a ser grasas y le cuesta mucho digerirlo, metabolizarlo correctamente, entonces es algo, también es un punto, un obstáculo quizá para seguir una dieta cetogénica que es que cuesta que te sientas bien comiendo grasas, porque tu cuerpo se ha olvidado, por decir así, de utilizar esta vía. Entonces, dicho esto, quiero mostrar platos que representan esta dieta cetogénica ¿no?, porque un 70% de grasa nos parece mucho , pero tampoco nos hacemos muy bien la idea, y un 15% de hidratos de carbono, puede parecer una miseria pero depende de lo que comamos, entonces, por ejemplo, como he dicho antes, un desayuno cetogénico pueden ser unas anchoas, que es un pescado graso, tiene proteínas y tiene grasa con aguacate que es un fruto oleaginoso, rico en grasas, se pueden tomar infusiones, caldo, agua, hay que beber mucha agua en una dieta cetogénica, una comida o una cena puede ser una ración de carne o de pescado acompañado de verdura, aquí tenemos los hidratos de carbono, 100 gr. de lechuga para que es una miseria, pero es que es un plato lleno de ensalada ¿vale? Entonces sería una ración moderada de proteína, porque si es excesiva, como he dicho antes, se puede transformar en glucosa y una buena ración de ensalada, de verduras como el brécol, el cale, de hortalizas. Por ejemplo, si utilizamos patata, la patata tiene más harina e hidratos de carbono de alto índice glucémico entonces podemos comer menos cantidad, entonces sería muy triste un pescado y una patatita pequeña, pues a la gente eso no le motiva mucho ¿no? pero si se puede poner una gran ensalada, pues eso es una ración que satisface mucho, que aporta muchos nutrientes y que te alimenta, te quedas bien. Y esto se puede hacer cuando salimos de casa ¿sabes? Que también es una dificultad, como vivimos en esta sociedad de los hidratos de carbono en muchos restaurantes encontramos pues pastas, harinas, hamburguesas, muchos alimentos, muchos platos en base a hidratos de carbono pero también hay ensaladas, verduras preparadas de distintas maneras, cremas, purés y una ración de carne, de pescado , de huevo se puede comer, se puede llevar fuera de casa, y utilizar las grasas aliñar con aceite de oliva, utilizar las aceitunas, aceite de coco, la mantequilla de buena calidad, son grasas que hay que incorporar que son saludables. Esto también es importante ir cambiando esto ¿no?, por un lado que las grasas son saludables, por otro que grasas que nos han vendido hasta hace muy poco como saludables hoy se sabe…

Jesús Sierra Crespo: Léase la margarina, etc., etc. ¿no?

Dra. Isabel Belaustegui: La margarina y todas estas grasas “trans” son muy perjudiciales, no sé si …

Jesús Sierra Crespo: Si, vamos a ir por esta vía, que aunque no está directamente relacionado con lo que estamos hablando, pero vamos a entrar, y volvemos luego, después a la cetosis, ¿Por qué son tan nocivas estas grasas “trans” en oposición a una buena mantequilla con leche de vaca ecológica de pasto, etc., etc.? ¿Cuál es la diferencia?

Dra. Isabel Belaustegui: Pues mira las grasas “trans” que están presentes en la margarina, la repostería industrial, la bollería, muchos platos precocinados y alimentos procesados contienen grasas “trans”, ahora que hay una cierta conciencia social la gente va leyendo las etiquetas y se va asustando porque ven que hay grasas “trans” en todas partes. Se vendieron como saludables porque están fabricadas a partir de grasas vegetales, de aceites polinsaturados y se consideraba que esas grasas eran saludables fundamentalmente para el sistema cardiovascular, lo que ocurre es que estas grasas vegetales en estado natural son liquidas, como pasa con el aceite de oliva, o los aceites de girasol, de sésamo ¿no? para la gente que nos escuche enseguida viene a la cabeza una botella con un líquido porque las grasas vegetales en su estado natural son liquidas, lo que ocurre es que para poder utilizar estas grasas en la industria se procesan, se someten a altas temperaturas y presiones y se produce una transformación química que se dice de forma “cis” a forma “trans”, por eso se llaman “trans” en esta transformación surgen sustancias que son nocivas e incluso cancerígenas, entonces no solo no son beneficiosas sino que son perjudiciales y están yendo en contra del objetivo por el que se empezaron a comercializar para cuidar la salud cardiovascular. Y la mantequilla, por ejemplo, que fue desbancada, además con desprecio, por la margarina, porque la grasa animal se consideraba perjudicial para la salud, porque hacía subir el colesterol, todas estas cosas que hemos oído durante tantos años, pues hoy se sabe que no, una buena mantequilla, de buena calidad, como dices tú, elaborada a partir de productos lácteos de animales que han sido alimentados con pasto y de producción ecológica en la que se cuida todo el proceso, son beneficiosas porque aportan sustancias que necesitamos para la vida, es tan simple como esto. Entonces también eso, mira, creo que también es importante saberlo cuando alguien oye “una dieta cetogénica alta en grasas” dice – que bien, me puedo inflar a donuts y patatas fritas – pues no es de grasas saludables

Jesús Sierra Crespo: Muy importante ese matiz ¿no? que no es un matiz en realidad es algo fundamental.

Dra. Isabel Belaustegui: Es muy importante si, tendrán que ser aguacates, aceites, semillas, frutos secos, aceitunas o grasas de origen animal de buena calidad, incluso el aceite de coco ha sido considerado hasta hace poco como perjudicial, porque son grasas saturadas, las grasas saturadas se han considerado perjudiciales porque parecía que incidían en el mayor riesgo de enfermedad, otra vez ¿no? daños del corazón y de los vasos sanguíneos, lo que ocurre es que el aceite de coco, las grasas del aceite de coco son cadenas más cortas que las grasas saturadas de origen animal, eso hace que tengan más flexibilidad, que se amolden mejor, y que se integren, se digieran se absorban mejor y que se integren mejor sus componentes en la membrana celular, entonces es otro de los mitos rotos de los últimos años, de que el aceite de coco no es perjudicial e incluso se está viendo que es muy beneficioso para la salud.

Jesús Sierra Crespo: Vamos a dar tres vueltas, vamos a subir otra vez al principio, has descrito con meridiana calidad lo que es la dieta cetogénica, ahora mi pregunta es ¿Está relacionada de alguna manera o comparte algo con la Paleodieta de la cual oímos hablar tanto y con la Atkins, esta dieta hiperproteica y que ha tenido tanto éxito entre la gente que quería perder peso, durante tiempo ya, no? ¿Por qué la Atkins no es de ayer, no?

Dra. Isabel Belaustegui: No la Atkins es de los años 70 y luego revisitada en los 90.

Jesús Sierra Crespo: Vale, ¿Entonces comparten algo la Atkins, la Paleodieta y la cetogénica o como están relacionadas?

Dra. Isabel Belaustegui: Pues mira, la Paleodieta es la dieta del paleolítico, dieta paleolítica, se basa en que hemos evolucionado muy poco a nivel enzimático, los genetistas dicen que portamos un sistema metabólico similar al del Paleolítico, nuestros ancestros que comían cuando había comida o no, y que comían mucha grasa y que comían lo que encontraban, entonces la dieta paleolítica lo que dice es que ya que tenemos el mismo sistema metabólico, enzimático, ya que tenemos la misma caja de herramientas de aquellos hombres del Paleolítico, debemos comer los mismos alimentos porque es a los que estamos mejor adaptados, entonces dice que comamos abundante fruta, bueno determinadas frutas, los frutillos del bosque, por ejemplo, si existían en aquella época, pero muchas frutas que estamos consumiendo hoy en día no existían o no existían como tales.

Jesús Sierra Crespo: ¿Las mandarinas que son puro azúcar no existían hace 15.000 años, no?

Dra. Isabel Belaustegui: Claro, no y luego también es importante la localización geográfica porque las uvas, por ejemplo, no existían en la zona europea, entonces comemos uvas, que sí , que siemprehan estado aquí, no, no siempre, no llegaron hasta que surgieron las telecomunicaciones. Entonces eso es importante, es volver a una alimentación ancestral, tomando algunas frutas, abundantes verduras, basar la dieta en eso en alimentos naturales, el pescado, la carne, el marisco, los huevos, las grasas y evitar alimentos que no estaban en aquella época o que no los podíamos consumir, como los cereales porque no los podemos consumir si no los cocinamos, las legumbres ocurre lo mismo e incluso en su estado natural pueden ser muy tóxicas, tienen sustancias venenosas para nosotros, por supuesto los azucares y los alimentos procesados, esa es la base de la paleodieta. Lo que tiene en común con la dieta cetogénica, pues quizá esto, el mirar a como se alimentaban nuestros ancestros y querer imitarlo.

La Atkins se llamó una dieta hiperproteica porque, claro, contradecía las recomendaciones oficiales de la base de la alimentación apoyada en los hidratos de carbono, y lo que decía es que había que consumir un mayor porcentaje de grasas, perdón de proteínas, entorno al 60% de proteínas cuando las recomendaciones oficiales recomendaban al 60% de hidratos de carbono, en ese sentido se considera hiperproteica. Contempla también un porcentaje moderado de grasas entorno al 30% y el punto en común con la dieta cetogénica puede ser esto, que aboga por reducir los hidratos de carbono y a veces se dan la mano, en la dieta cetogenica interesa hacer una cetosis cíclica, no estar siempre en cetosis sino ir como suavizando un poquito entonces una manera de hacer esto es hacer una Atkins modificada incrementar un poco el porcentaje de la proteína de la dieta cetogénica que si normalmente es de, pues eso, de un 30% o así, subirlo un poquito. Entonces ahí se dan la mano, para ir dando, bueno, una especie de respiro a nuestras mitocondrias, las mitocondrias son minifábricas de generar energía de nuestras células, ahora sabemos que funcionan muy bien en cetosis, en el metabolismo de las grasas las mitocondrias obtienen energía dejando menos residuos, menos radicales libres, que también es algo que se oye mucho porque se asocia con el envejecimiento, y cuando salimos de vez en cuando de la cetosis, es como si diéramos un respiro a la mitocondrias, se relaja un poco, y cuando luego volvemos a entrar se hace más eficiente todavía, y la salud de la mitocondria es la salud del organismo entonces es algo que interesa mucho.

Jesús Sierra Crespo: Ósea, ¿Qué de esa manera digamos que si están relacionadas de alguna manera, no?

Dra. Isabel Belaustegui: Si, podemos encontrar un nexo común entre las tres.

Jesús Sierra Crespo: Vamos a centrarnos un poquito en los ayunos, como te decía he estado experimentando, pero antes de entrar en detalles sobre cómo hacerlos, cómo es la mejor manera de prepararse para ellos… te quiero preguntar ¿Históricamente muchas culturas y muchas religiones han recomendado procesos de limpieza tipo ayuno o por lo menos dietas depurativas, este tipo de mecanismo no? el cristianismo, el judaísmo, bueno ¿Cuál es el mecanismo fisiológica que está detrás de esto? ¿Cuál es el sentido que hay detrás de esto? Porque ellos lo hacían, sabían que era beneficioso pero sabían exactamente que había detrás ¿no? ¿Cuáles son esos mecanismos de los beneficios potenciales de ayunar?

Dra. Isabel Belaustegui: Mira, para empezar considerar que estamos hechos en el ayuno, el hombre creció en el hambre, entonces ayunar recuerda un poco a aquella situación en el que el metabolismo ganaba esa flexibilidad, estamos adaptados al ayuno. Eso para empezar por hilar con todo lo que hemos hablado hasta ahora. Y ahora ya, metiéndonos al microscopio, en el ayuno lo que hacemos es dejamos de comer parcial o completamente durante un cierto tiempo, y entonces dejamos de necesitar energía para metabolizar los alimentos, para digerir y absorber y descomponer los alimentos, por tanto tenemos un excedente de energía que podemos emplear en procesos de depuración, de limpieza, sino, si siempre estamos comiendo hay una prioridad que es descomponer esos alimentos, aprovechar esos alimentos, entonces la energía va a ir ahí, si dejamos de tener esa asignatura ahí pendiente, nos podemos centrar en otra que es hacer limpieza. En nuestro metabolismo vamos generando toxinas, por ejemplo cuando metabolizamos proteínas se genera, aparece urea, que tiene que ser eliminado por la orina porque sino sería tóxica para nosotros, además ingerimos o absorbemos toxinas del exterior, con los alimentos, por ejemplo, con los pesticidas, los aditivos alimentarios, las grasas “trans” todas estas sustancias que nos perjudican, hay que eliminarlas, los parabenes, los plásticos, lo que absorbemos por la piel también, que es un órgano también de absorción, la contaminación ¿no? todo lo que absorbemos por vía respiratoria, todo esto son toxinas, sustancias que ensucian nuestro organismo y hay que limpiar. Cuando ayunamos potenciamos la capacidad de trabajo de los sistemas y órganos de depuración, además limpiamos la matriz extracelular, que esto es súper importante, – perdóname, aquí hablo como patóloga-.

Jesús Sierra Crespo: Ahonda, por favor.

Dra. Isabel Belaustegui: La matriz extracelular es el entorno inmediato de la célula, y a mi cuando hablo de ella, me viene la imagen de una piscina, si no pasamos el cepillo, depuramos, limpiamos, ponemos los sistemas de limpieza de la piscina en marcha, aquello se va enturbiando, se va ensuciando y a nivel humano las células empiezan a funcionar mal, no tienen una buena entrada de nutrientes, de alimentos, no tienen el agua limpia y pura para poder nutrirse y además lo que ellas van expulsando va quedando ahí, eso altera el funcionamiento de la célula. Además en el ayuno podemos limpiar células que están deterioradas, células viejitas, ancianas se dice células senescentes, son células que ya no funcionan bien , se quedan como paradas, pero no están silentes del todo, van liberando sustancias proinflamatorias, por eso el ayuno permite limpiar sustancias que fomentan la inflamación, y la inflamación, hoy sabemos, que es la base de numerosas enfermedades. Y luego en el ayuno podemos limpiar también células tumorales o microtumoraciones, tumores microscópicos, células precancerigenas o tumores microscópicos, que todos generamos todos los días. En el ayuno podemos barrer y eliminar esto, y permitir que pulmón, riñones, intestinos, piel expulsen todas estas toxinas. Ah¡ y algo muy interesante, perdóname, claro es que estas culturas y religiones contemplaban, o contemplan todavía hoy, se hace la cuaresma o el ramadán, fomentan o animan a hacer ayuno para depurar el cuerpo y el alma o el espíritu, y esto ¿a qué se refiere? La base médica o científica, poniéndome el microscopio delante, es que también las emociones muy intensas o descontroladas, liberan aluviones de neurotransmisores y eso en su metabolismo genera también toxinas, entonces el ayuno es también una manera de limpiar esas toxinas emocionales, por eso también…

Jesús Sierra Crespo: ¿Ósea que es algo físico?

Dra. Isabel Belaustegui: Es algo físico, que lo sentimos no en una rodilla, o un grano que nos sale en la piel o un trastorno intestinal, sino que lo sentimos en que estamos de mal humor, estamos irascibles, tenemos explosiones, bueno, pues eso en el ayuno es algo que mejora mucho, el ánimo, el temple, el equilibrio emocional, entonces es algo que también que explica esa componente espiritual del ayuno en las religiones.

Jesús Sierra Crespo: Lo que te iba a preguntar antes, volviendo al proceso de de limpieza y todo eso con el ayuno ¿Eso es lo que se llama autofagia? que he leído y no acababa de entender muy bien, la autofagia y las proteínas desdobladas o algo así ¿Eso qué es?

Isabel Belaustegui: La autofagia es literalmente “comerse a uno mismo” es que nuestro organismo, coma, depure, elimine las propias células alteradas, y lo de las proteínas alteradas, son proteínas plegadas, eso también es muy importante si, cuando se fabrica una proteína nuestra célula digamos se hace el plano, el código de la proteína, ahora para que esto funcione hay que darle una forma tridimensional, ahí es cuando la proteína se pliega, y si se pliega incorrectamente, es una proteína que no va a funcionar bien y que puede generar un daño, una lesión en el órgano y en la función del órgano correspondiente. Por ejemplo, estas proteínas son muy características de la enfermedad de Alzheimer y de algunas demencias, se llaman depósitos de proteína amiloide, beta amiloide, entonces cuando ayunamos también barremos, limpiamos proteínas mal plegadas, pues que han salido con defecto de fábrica, en la configuración tridimensional que están por ahí que no funcionan, y que mejor las vamos a limpiar porque sino se pueden depositar en distintos órganos y producir lesiones.

Jesús Sierra Crespo: Vamos ahora ya a entrar también en el aspecto práctico de los ayunos, antes hemos entrado en el aspecto práctico de la dieta cetogénica o cómo hacerlo. A ver, para alguien que te ha oído explicarlo, o lo ha oído por ahí, quiere probar, quiere juguetear y que no quiere hacerlo por las bravas como he hecho yo, ¿Cuál es la manera más razonable de empezar a ayunar o de juguetear con los ayunos?

Isabel Belaustegui: Lo primero es empezar a comer bien, a poner una dieta, pues, saludable lo que decía antes, si alguien desayuna un refresco de cola, como yo he oído en algunas algunos pacientes y una pieza de bollería industrial, y su comida se basa en eso, como haga un ayuno va a sentir un malestar tremendo físico y anímico, y no lo va a soportar, entonces lo primero es poner una dieta mínimamente saludable, equilibrada, con elementos naturales frescos, fruta, verdura, legumbres, cereales integrales, el pescado, la carne, los huevos, pues eso una dieta que a todos nos viene a la cabeza ¿no? como saludable, equilibrada, variada, por lo menos estar así tres meses, porque ahí ya puede sentir muchas molestias, puede sentir lo que se denomina , y probablemente te haya pasado a ti, una crisis depurativa, que es ese estado de malestar y te van a aparecer dolores, dolor de cabeza, estar con molestias gastrointestinales…

Jesús Sierra Crespo: ¿Si, como en la zona de la baja espalda no, de los riñones, por ahí?

Dra. Isabel Belaustegui: Si, incluso escozor al orinar, pueden aparecer erupciones cutáneas, acné, toda una variedad amplísima de síntomas y signos de que estamos limpiando expulsando las toxinas. Entonces cuando hacemos un cambio brusco de dieta, puede ocurrir una crisis de este tipo, como puede ser alguien pues que come fatal y de pronto empieza a hacer una dieta más saludable o alguien que de pronto, a las bravas como dices, hace un ayuno. Entonces eso sería lo primero, en general la persona que se plantea hacer un ayuno es porque ya hace una dieta, pues bastante saludable y equilibrada, pero a lo mejor alguien nos está oyendo y dice – pues si pierdo peso con esto me voy a dejar la Coca-Cola y dejo de comer una semana – paso a paso, mejor paso a paso, sobre todo lo más importante eliminar los alimentos y las sustancias que son tan perjudiciales para nosotros, como digo y digo tantas veces, azúcar y azucares, harinas refinadas y grasas “trans”, eso para empezar. Ahora, ya llevamos unos meses de una dieta saludable y queremos hacer ayuno, pues mira, lo primero que recomiendo es algo muy sencillo que además podemos hacer todos durante toda la semana o de Lunes a Viernes y luego relajarnos un poco el fin de semana, que es aumentar el periodo de ayuno fisiológico que se produce mientras dormimos ¿cómo? Pues saltándonos una comida o la cena o el desayuno, de esa manera pasamos más horas sin comer y nuestro organismo amplia ese trabajo que hace normalmente durante el sueño, eso es una práctica muy fácil de incorporar y muy beneficiosa. Y después, eso se puede hacer, como digo, varias semanas y luego – ¡venga¡ pues ahora ya me voy a animar , voy a hacer un ayuno – pues recomiendo empezar por un ayuno de un día a la semana, estar un día a la semana, preferiblemente que sea siempre el mismo, que haya una cierta regularidad, nada más con líquidos , con agua, infusiones, se pueden tomar caldos de verdura e incluso alguna pieza de fruta, nada más. Y eso la gente lo tolera bastante bien, y eso ya está poniendo en marcha flexibilidad metabólica, limpieza de todas estas sustancias de las que hemos hablado y un cierto equilibrio emocional. Y luego ya – bueno, esto lo llevo bien me voy a animar con un ayuno – y entonces, bueno, se pueden hacer ayunos de dos, de cinco días quizá una vez al mes o, mira algo muy interesante es hacer un ayuno de este tipo en cada cambio de estación, es un buen momento para hacer ayunos y algo importantísimo en cada ayuno es la entrada y la salida gradual, organízate, piensa – ¿Qué días lo voy a hacer? Que puedas dedicarte a ello, que tengas la agenda más libre, organízate también la despensa, saca aquello que no vas a poder tomar, por ejemplo algo que conviene eliminar en esa entrada gradual al ayuno son los excitantes el café, el alcohol, el azúcar y luego estas ayunando eso días y entras de forma gradual a la comida o sales de forma gradual del ayuno ¿cómo? Pues incorporando la fruta, la verdura, los alimentos más ligeros que son los alimentos de origen vegetal y luego ya vas incorporando legumbre y cereal y lo último la proteína animal, primero huevo, luego pescado y luego carne, eso es lo ideal.

Jesús Sierra Crespo: No salir de un periodo de ayuno y comerte un chuletón de quinientos gramos y no sé qué ¿no?

Dra. Isabel Belaustegui: No.

Jesús Sierra Crespo: Algo razonable de empezar a comer cosas suaves.

Dra. Isabel Belaustegui: Poco a poco, suave porque nuestro intestino también, requiere una adaptación a eso, sino eso son comidas muy densas, que requieren mucha fuerza digestiva y lo has tenido en vacío días y de pronto le das muchísimo trabajo de golpe, entonces eso puede costar incluso puede haber molestias gastrointestinales o como un desajuste que luego cuesta más recuperar, lo mejor es eso primero lo vegetal y luego lo animal.

Jesús Sierra Crespo: Ósea que con tranquilidad, los que quieren ayunar, primero organizarse, los que comen mal que primero afinen un poco eso y luego el que ya más o menos lo tiene controlado y lleva una dieta razonable, poco a poco, primero un día saltarse una comida, luego un día y luego si quiere seguir, pues que explore él ¿no?

Dra. Isabel Belaustegui: Eso es, si.

Jesús Sierra Crespo: Con sentido común

Dra. Isabel Belaustegui: Ahora hay, bueno, esto está yendo en auge y hay centros específicos donde puedes pasar una semana de residencia, alojamiento, estas muy atendido en el que llevas a cabo un ayuno, controlado, dirigido, acompañado, porque también, bueno, psicológicamente…

Jesús Sierra Crespo: Psicológicamente eso ayuda mucho ¿no? que haya más gente que también lo está haciendo ¿no?

Dra. Isabel Belaustegui: Si, también Psicológicamente es muy interesante el ayuno, porque por un lado desarrollas una fortaleza mental y también un descubrimiento de uno mismo ¿no? de las capacidades, y es una superación y un logro que hace sentir muy satisfecho, si es una experiencia que merece la pena.

Jesús Sierra Crespo: Cerramos momentáneamente lo del ayuno y volvemos a la cetosis. Como te decía, bueno, he estado experimentando entrando, saliendo una cosa que te quería preguntar es lo que opinas del uso de cuerpos cetónicos exógenos, como el betahidroxibutirato, que es uno de los cuerpos cetónicos más frecuentes ¿no? Como siempre pues ya hay un montón de marcas comerciales que han sacado estos productos, que directamente los tomas, que no son productos… ósea como dice exógenos, que viene de fuera. La gente lo hace para intentar acelerar el proceso o subir, como explicabas al principio que hay un escalado en la cetosis, si alguien, por ejemplo, está de una manera nutricional ha conseguido llegar a 1´1 pues se complementa con cuerpos cetónicos exógenos y sube a 2 o a 2 coma no sé qué, por ejemplo ¿no? ¿Qué opinas de esto?

Dra. Isabel Belaustegui: Pues opino…

Jesús Sierra Crespo: Disculpa, perdona, otra manera que utilizan es precisamente en relación con lo que decías ahora para facilitar la entrada en cetosis, por ejemplo, ¿no? ¿Para acelerarlo o facilitarlo? Entonces ¿Qué opinas de esto? Perdona que te haya interrumpido.

Dra. Isabel Belaustegui: Me parece que es interesante, que como se están viendo los efectos tan beneficiosos de la dieta cetogénica y de la cetosis, claro, enseguida salen las mentes pensantes de – vamos a ver que aplicación comercial le encontramos a esto – y claro llevar una dieta cetogénica es complicado, por lo que hablábamos antes, nos exige un esfuerzo o llegar a cetosis por un ayuno, nos exige más esfuerzo todavía.

Jesús Sierra Crespo: Mucho más.

Dra. Isabel Belaustegui: Y como queremos poner las cosas más fáciles, siempre que se pueda pues estas mentes pensantes llegaron a la conclusión – bueno ¿Y si damos este aporte externo de cuerpos cetónicos, como dices tú, para aumentar su concentración en sangre y de esa manera entramos en cetosis, será posible seguir comiendo hidratos de carbono y entrar en cetosis al tomar un suplemento de cuerpos cetónicos? Entonces, la respuesta es si y no, no puedes entrar en cetosis si tu alimentación se basa en hidratos de carbono de alto índice glucémico y luego solo te tomas una pastilla de betahidroxibutirato o tomas una cucharada de aceite en sitioil, los triglicéridos de cadena media del aceite de coco, eso va a ser un plus, pero tiene que haber una base que pueda sostener esto ¿no? entonces haciendo una dieta cetogénica moderada o una Atkins modificada, como decía antes, si damos estos cuerpos cetónicos se ha visto que si, que favorece la entrada o el estado de cetosis. Se está utilizando por ejemplo en deportistas, en ciclistas en concreto, y se está viendo que tiene buen resultado porque en el deporte aunque la dieta alta en grasas se ha visto que mejora el rendimiento deportivo, los hidratos de carbono dan un plus que es muy interesante, entonces esta es quizás la aplicación más practica hoy en día que se está llevando a cabo. Ahora bien, considero que todo lo que consumimos sintético se absorbe peor que lo que consumimos con los alimentos, en los alimentos los nutrientes están en las proporciones diseñadas por la naturaleza y sabe más que nosotros, y además acompañados de otros nutrientes, que permiten, que mejoran su absorción. Entonces siempre va a ser más interesante, desde mi punto de vista, hacer una dieta cetogénica que hacer una dieta, bueno, un poco chapucera y luego tomar este plus. Y luego hay otro aspecto, que creo que es muy interesante, que, bueno, que choca ¿no? con los tiempos que vivimos del confort a todos los niveles y es, que se ha visto que el esfuerzo, el sufrimiento que supone hacer un ayuno o incluso una dieta cetogénica potencia los efectos de la misma, esto es algo que me gusta mucho, es muy bonito, en medicina siempre hablamos de la homeostasis y siempre oímos hablar de la homeostasis que es todo el sistema innato del que disponemos para mantener el equilibrio, dentro siempre de los márgenes de la salud. Pero hay un concepto, venido de la toxicología que es hormesis, que viene a decir que un estímulo negativo en pequeña cantidad produce una respuesta muy positiva a nuestro organismo. Entonces, creo que este concepto es tan interesante para incorporarlo aquí ¿no? como otro toque más de todo esto que estamos hablando.

Jesús Sierra Crespo: ¿Es como darle un… mover un poco el cuerpo, lo que las abuelas decían “lo que no te mata te hace más fuerte” un poco, no?

Isabel Belaustegui: Claro, exactamente, es eso, estimula tus propios recursos para sacar más todavía de este beneficio, entonces si estamos relajados y nos tomamos la pastilla, bueno habrá un efecto, por supuesto, de lo que estamos tomando pero no va a haber esta respuesta de nuestro organismo. Mira, la dieta cetogénica, por ejemplo, tiene un efecto epigenético, la epigenética es como el ambiente influye en la expresión de nuestros genes. Cuando hacemos dieta cetogénica se estimulan la expresión de los genes que regulan la inflamación, entonces esto es súper interesante, porque no dependemos del exterior tenemos un potencial inmenso, esto también es algo en lo que yo creo y digo muchas veces, porque es así, y cada vez hay más estudios y más datos que lo demuestran, que tenemos un potencial tremendo, que deberíamos o que sería genial desarrollar.

Jesús Sierra Crespo: Pues yo he probado con el betahidroxibutirato y me ha funcionado muy bien.

Isabel Belaustegui: Claro, porque tú haces una buena dieta y además un tipo de vida que, claro, estas alimentando, sentando las bases, abriendo las compuertas a tu organismo para sacar lo mejor y si a eso además le das un plus…

Jesús Sierra Crespo: Pero ¿no me recomiendas que abuse de eso, no?

Isabel Belaustegui: Bueno, pero lo puedes tomar, sí, sí yo no creo que este mal igual que en los deportistas, si podemos obtener ventajas de lo que estamos haciendo, por supuesto que si, lo que digo es no acomodarse, porque entonces pierdes todo el potencial. En tu caso es que estas dando un plus, un toque de brillo final a mucho pulido de fondo muy bueno, muy conveniente, Si, sí.

Jesús Sierra Crespo: Y para acabar Isabel, que quiero ser respetuoso con tu tiempo, ya llevamos casi una hora, una de las cosas que he constatado y he visto tanto cuando entro en cetosis nutricional por dieta, o cuando ayuno es, además es algo manifiesto, al principio tenía dudas si era una sensación mía pero es verdad, es una mejora en mi capacidad de concentración, en mi productividad en cuanto a cuando tengo que analizar algo, algo para el trabajo, ya había leído esto que hay una mejora cognitiva evidente cuando uno entra en cetosis o en ayunos, pero me ha sorprendido mucho, entonces ¿Qué hay detrás de esto? ¿Por qué ocurre esto?

Dra. Isabel Belaustegui: Eso es algo que más gente ha visto, en Silicon Valley han empezado a incluir ayunos intermitentes en su vida cotidiana, porque se han dado cuenta de esto también, los chicos listos son más listos todavía, cuando hacen una dieta de este tipo, si,si. Hay varios mecanismos que lo explican; uno de ellos y esto choca, también, con lo que siempre hemos oído ¿no? de que el cerebro necesita azúcar para funcionar, ¿verdad? Eso está ahí, y como no tome azúcar se me funde el cerebro.

Jesús Sierra Crespo: Eso y si no desayunamos se acaba el mundo.

Dra. Isabel Belaustegui: Si. Pues lo que se sabe es que el cerebro puede obtener hasta el 75% de la energía quemando grasas, que los cuerpos cetónicos son un súper combustible para el cerebro, y súper combustible porque cuando utilizan la grasa como fuente de energía y generan cuerpos cetónicos, optimizan el trabajo y reduce el consumo de oxígeno, ósea aumenta la eficiencia en el empleo de la energía, además, conecto otra vez las mitocondrias de las que he hablado antes, utilizar grasas como fuente de energía optimiza el funcionamiento mitocondrial, y la mitocondria eso, como digo, la fuente de energía, entonces estamos teniendo un sustrato, eso, una gasolina, un combustible para el vehículo, de mucha mayor potencia y además de menor residuo, esto es muy importante. Y algo que se ha visto que es muy interesante, es que la dieta cetogénica tiene un efecto neuroprotector, protege el daño de nuestras neuronas y su muerte y además estimula la secreción de un factor de crecimiento derivado del cerebro el BDNF, por si a la gente le suena, que estimula la formación, la diferenciación de nuevas neuronas y del establecimiento de nuevas conexiones neuronales, eso nos hace más inteligentes y más creativos. Es súper interesante.

Jesús Sierra Crespo: Si, en mi caso ha sido manifiesto, al principio pensaba que era una sensación mía porque lo había leído, entonces es sugestión, pero no, no es evidente que si.

Jesús Sierra Crespo: Pues Isabel, muchísimas gracias por este segundo episodio del podcast.

Dra. Isabel Belaustegui: Muchas gracias a ti, es un gusto.

Jesús Sierra Crespo: Tengo ya un tercero en la recamara, voy a aprovechar que tengo tu teléfono para conseguir una tercera cita contigo porque quiero hablar de terapia frio-calor, quiero hablar de mitocondria, quiero hablar más de longevidad, en fin tengo muchas cosas en la recamara, pero ya lo iremos preparando. Mil gracias Isabel.

Dra. Isabel Belaustegui: A ti

Jesús Sierra Crespo: Chao

Dra. Isabel Belaustegui: Hasta la próxima.

 

 

      

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